Y aunque no cumplió con muchas de las promesas que nos aseguraban serían una realidad, tampoco estamos igual que hace diez o veinte años… en algunos rubros. ¿Y a quien debemos eso? A nosotros, obviamente. Por ello pretendo que mi 2015 sea el inicio de algo que en vez de empujarme, yo mismo provoque.
Por algún motivo, 2015 es el año en que ocurrirá mi fin del mundo. Es decir, que no tengo ninguna imagen de lo que puede pasar después. Supongo que así debieron sentirse en mayor o menor grado aquellos que aseguraban que el mundo se terminaría en el 2000, en el 2012… esta sensación de incertidumbre. Y esta no será la excepción, pero me resulta curiosa. Cuando pienso en ella, me viene la frase “cuando el futuro nos alcance”. Y aquí está.
Esta semana pretendo regularizarme en las entradas al blog, ya que hay algunas cosas pendientes de las que me gustaría escribir. Mientras tanto, y en vista de los Slam Dunk lovers de por allí que visitan esta página, algunas imágenes de lo que para mí son mis tenis de “Volver al Futuro”, los Jordan x Slam Dunk Super Fly. Ahh, mi año nuevo no pudo ser recibido de mejor manera.


