Las mujeres nerd y geek siempre han existido en todos los campos: Amantes de la programación, la ciencia, los comics, manga, anime y demás cosas que hacen que alguien se considere “geek”, “otaku”, “friki” “nerd” o cualquier otro término que cae en nuestro diagrama de Venn. Sin embargo, no tienen el mismo trato en la cultura geek que los hombres. Si nos vamos a la ciencia, nos enteramos que ellas ganan menos que sus contrapartes masculinos en cualquier campo; si nos vamos al mundo de los cómics, todos los Avengers consiguieron película menos Black Widow (y Hawkeye, y Hawkeye), la publicidad suele dirigirse al público XY, las figuras de acción de los personajes femeninos no son comunes y también están cuestiones como el acoso o los comentarios ofensivos. En mi opinión, el mundo del manganime es un poco más justo, pero también tiene sus puntos cuestionables. El podcast de Fat Man on Batman lo confirma, las compañías (me atrevo a decir que aplica más en las occidentales) no están interesadas en invertir en productos dirigidos a las chicas del mundillo y quizá por consiguiente, tampoco en darles más personajes con los cuales identificarse*. Para ilustrar esto, me centraré en un programa que solía gustarme a pesar de la crítica que recibía por la sobre sexualización del personaje femenino principal: The Big Bang Theory.

Smart is the new sexy, rezaba el slogan.
Aquí los nerds tomaban el protagonismo y no sólo eran personajes secundarios usados como broma. Bueno, en parte. El programa se trata justamente sobre esas excentricidades cliché en forma de comedia, pero también mostraba el otro lado de la moneda, lo que consiguió al inicio levantar y popularizar el orgullo nerd/geek**. Cuando estrenó vi un sitcom dirigido a un público específico que estaba ganando terreno, pero digerible y divertido para todo mundo.
Entre las filas femeninas el programa cuenta con Penny, la chica “normal” e interés romántico principal, definida al inicio como la rubia tonta pero atractiva, quien después revela tener un carácter más fuerte y masculino, al contrario de nuestros herbívoros protagonistas. De más está decir que pese a sus visitas a la tienda de cómics, fugaz interés en los MMORPGs y tener un grupo de amigos nerds, Penny no es una chica geek. Por otro lado, estaba Leslie Winkle, compañera de trabajo, amiga y enemiga a la vez, con comentarios sarcásticos y que ponía en apuros no sólo a Leonard, sino hasta el mismo Sheldon Cooper.
Tampoco Leslie Winkle compartía ninguna de las aficiones extra de los protagonistas y aunque era lo suficientemente apasionada en su carrera como para considerarla nerd científica, dejó el show después de un tiempo; posteriormente se introdujo a la mujer que logró tranquilizar la libido de Howard, Bernadette, quien tampoco comparte los gustos de su esposo, pero dado su doctorado en Microbiología, es usada como recurso cómico para algunos chistes de temática biológica. La hermana de Rajesh, Priya, tampoco entraba en la categoría de chica geek o nerd. Y finalmente llegó Amy Farrah Fowler, quien al inicio se nos describió básicamente como la versión femenina de Sheldon, y si bien no era fan de Star Wars, Star Trek, los cómics ni nada que no fuera trabajar con cerebros y leer artículos de revistas especializadas, sí entraba en la categoría de nerd de la ciencia.
Pero conforme la serie avanzó, los problemas que tenía con el show, que hasta entonces se habían limitado a una mueca ante los comentarios de superioridad entre una u otra rama de la ciencia, de repente llegaron a otro nivel. Dejando de lado el sobreexplotado tema de “chico-busca-chica”, noté que a veces le daban a las mujeres cierto aire de “son inteligentes, pero son menos inteligentes que ellos”, y aunque esto no parecía afectar al personaje de Amy Farrah Fowler, una mujer con sus propios intereses y aficiones, las cosas pronto cambiaron. De repente este personaje se intercambió por el de una Amy en busca de la aprobación de Sheldon y Penny, alguien con cierta obsesión por ser princesa y tener a la amiga popular que nunca tuvo en su adolescencia, en una búsqueda por conseguir llegar a segunda base con su novio. Ahora, no estoy en contra de las princesas, el color rosa, ni las relaciones interpersonales, ni tampoco en que al personaje le gusten estas cosas, pero el cambio me pareció tan brutal e innecesario, que sólo puedo ver su aspecto negativo.
El papel de Amy como novia de Sheldon no me gustó desde el comienzo, no obstante me agradó la idea de una mujer nerd que formara parte de la pandilla porque podía dar esa perspectiva femenina faltante. Sé que la actriz que interpreta el personaje tiene un grado académico en Neurología y que ayuda con los chistes biológicos de la serie, entonces
¿Qué demonios le pasó a Amy?
Me decepcionó el cambio que le dieron porque me quedé con ganas de una mujer científica que era graciosa y genial justo por ser como era y que no le importaba lo que pensaran de ella. Me quedé con ganas de una Amy que podía ser novia de Sheldon, pero su personaje no se basaba en ello.

Y obviamente, ante la desconsoladora realidad y el camino que lleva la serie, con más ganas me quedé de una representante femenina del mundillo. Una chica inteligente a la que además le gustaran Star Wars, Sherlock, GoT, los cómics y/o la ciencia ficción; con una cuenta en Tumblr que hiciera bromas de lo que puede encontrarse allí dentro de algún fandom. Que en las fiestas de Halloween se disfrazara con su crossdresing de Batman o su OC. Un personaje femenino que hablara de ciencia, ya fuera Física, Química o Biología, o ¿por qué no? Que estuviera graduada en Humanidades y se convirtiera en el dolor de cabeza de Sheldon porque “se considera” a su altura. Que vistiera de la forma en que quisiera. Con suéteres y faldas largas, con jeans, playeras y sudaderas que tuvieran leyendas al estilo de “my relationship status? netflix, oreos and sweatpants” o con sus propios conjuntos inspirados en Dr. Who, las Tortugas Ninja y demás. O a la moda, amante de las tiaras y el color rosa, pero que no se usara esto como estereotipo.
Sin embargo, a pesar del estancamiento de personajes, shows cancelados y lo que las compañías piensen, las mujeres están ganando fuerza en el mundillo, de eso no tengo duda. Hace 5 años las series de anime basadas en juegos otome no existían, hoy tenemos uno por temporada y el merchandising enfocado a ellas aumenta. En las redes sociales hay una gran cantidad de chicas nerd/geek que además de su profesión, dedican tiempo libre a comentar, hacer fanart o compartir creaciones propias entre personas con gustos similares. Antes las convenciones eran conocidas como lugares donde sólo se podía encontrar al cliché del chico nerd, hoy no sólo son eventos masivos que en algunos lugares sirven para dar a conocer las obsesiones del mañana, sino que cada vez se llenan de más mujeres, tanto haciendo cosplay o mostrando su trabajo, como simplemente asistiendo, disfrutando y comprando. También se han levantado las voces con campañas como la iniciativa Hawkeye o videos y artículos tocando el tema de la fake geek girl.
Aún hay un largo camino por recorrer y soy consciente de que dentro del mismo mundillo los fans no están unidos y hay problemas. Como siempre, el cambio está en que cada uno haga lo suyo para lograrlo, ya que cuando dejemos de ser tan jerks, el mundillo podrá dedicarse a problemas más importantes que a algo que debió superarse hace mucho tiempo.
*Hay una serie animada franco canadiense que sale en canal Once que descubrí hace poco llamada “Mi vida y Yo”, que sería de lo poco en programación occidental que me he topado con el tema de chica geek.
**No uso los términos nerd y geek como sinónimos, el empleo de la diagonal(/) es sólo para ahorrar espacio.