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Considero mi relación con Stephen King y su obra como un poco graciosa. Por años, mientras crecía en esa burbuja de lo que creía era la “literatura de verdad” y solo por seguir el discurso que conocía, lo menospreciaba. Veía sus libros siempre en el Sanborns y creía que no valía la pena leerlo porque siempre estaban allí en vez de en las “grandes bibliotecas” y no nos lo enseñaban en la escuela.

Un día, noté algo que me cayó como balde de agua fría: muchas de mis películas o teleseries favoritas, se basaban en libros suyos. Recordaba la intro de Eso (“De Stephen King… Eso. Protagonizada por…”) ¿pero Carrie, La niebla, Cementerio de animales, Misery? ¿Todas estas historias también eran de Stephen King? Pese a todo, no se me ocurrió empezar a leerlo. Por suerte, una milagrosa tarde, en aquel canal llamado The Biography Chanel, salió un documental sobre él y lo vi. Y finalmente, las escamas cayeron de mis ojos mientras quedé fascinado por su vida y me replanteé lo que pensaba sobre él como escritor.

Entonces traté de leer algo suyo y por supuesto que el primer libro que se me ocurrió fue Eso. No fue un buen comienzo. Se me hizo muy complicada, yendo de aquí para allá, saltando de personajes todo el tiempo. Aquella vez dejé el libro a la mitad, aunque eventualmente lo terminé en audiolibro. Definitivamente no era como la teleserie. ¡Siguiente!

Quizá, para conocer qué historias me gustarían leer de él, debería conocerlo, no desde lo que ha escrito, sino de lo que él piensa sobre escribir, pensé. Pues Mientras escribo. Ese sí que me encantó. También logró que quisiera leer Carrie, pues solo conocía esta historia por la película de los setenta, la cual me gustaba, me gusta mucho. Es trágica y cruel. Cada que la veo, me siento triste por su final y varias veces deseé que, de alguna forma, Carrie hubiera sobrevivido y fuera libre de iniciar en otra parte, lejos de ese pueblo que le hizo tanto daño. Libro y película de los setenta son diferentes (como toda adaptación), pero creo que la esencia de Carrie sí está allí.

Me sentía mal por Miss Collins y algunos otros (no Billy y Chris) pero al final, como con Eso, el pueblo parecía tener cierta “maldad”, cierta indiferencia ante el dolor ajeno, que uno sentía que, como la pus, debe ser exprimida y limpiada a fondo.

Su madre era otro punto destacable. Aquella mujer, que se supone está a cargo de ti y te debe cuidar, aquí era una fanática religiosa y veía en todo lo femenino un enemigo natural, lo que desembocaba en odio y temor por su hija.

Carrie era sincera, tímida y cuidadosa como un ratoncito, educada de una forma que la dejó indefensa ante la crueldad del mundo ordinario. Cuando conoce actos de bondad, teme estar haciéndose ilusiones y en el momento en que se deja llevar, que suelta estas reservas suyas, ocurre lo peor y se rompe algo en ella. Como una Onryō, no hay vuelta atrás. El resto es destrucción.

Y mueren quienes deben morir y muchos que no. Y sientes que Carrie hizo lo que debía hacer y, al mismo tiempo, que muchos pagaron platos rotos que no les tocaban (¿o quizá sí por inacción?). Una tragedia.

También hay un componente sexual con el que no me quiero meter ahorita.

¿Qué encontró un hombre blanco heterosexual sobre la adolescencia femenina que nos pareció tan fascinante? Desde 1974, esta historia nos sigue persiguiendo y continuamos interpretándola y recontándola.

En octubre de 2026 llegó la más actual de estas interpretaciones, de parte de Prime Video, con guión y dirección de Mike Flanagan. Personalmente, solo lo conozco por Misa de Medianoche, aunque he escuchado cosas buenas de La maldición de Bly Manor y La maldición de Hill House. Vi parte de Doctor Sueño una vez y no me pareció ni buena ni mala. Misa de Medianoche me gustó mucho, aunque tiene sus cosas. Recuerdo que, al verla, sí sentí que tenía este “aire” à la Stephen King. Por eso, creo que tal vez no tengo el panorama completo para hablar sobre si el director tiene una visión específica o no, pero mi percepción es que sí la tiene y busca plasmarla en sus películas y series. Y también, que conoce el estilo de Stephen King y lo maneja muy bien, por lo que su adaptación pintaba positivamente.

En Carrie 2026, Mike Flanagan parece decir algo como “incluso los villanos tienen corazón”, lo cual es muy de estos tiempos. Pero ¿quiénes son los villanos en Carrie?

En esencia, creo que Carrie es una de esas historias de un “villano de una historia mal contada”, ya que, viéndolo desde la perspectiva de aquellos que sobrevivieron los sucesos de la noche del baile, Carrie es la villana porque era una rara con poderes psíquicos que mató a muchas personas. Sin embargo, nosotros, los espectadores, conocemos lo que pasó previo a ese suceso y aunque puedes ver que el desenlace es cruel con muchos, no puedes menos que empatizar con ella. Para los espectadores, las villanas son Chris y Margaret White y el final es trágico porque Carrie es otra víctima más y nadie lo sabrá nunca porque el mundo terminó odiándola y ella terminó muriendo, cuando solo deseaba vivir.

Aunque, si nos ponemos a pensar un poco más, el villano real es el sistema, como siempre. La escuela, por un lado, porque desde su papel no consigue hacer mucho por sus estudiantes a nivel personal. Por otra parte, los padres, porque al ser humanos complejos, con sus propios problemas y traumas o en algunos casos, sin interés real por sus hijos o en paternar, les terminan dejando un buen de carencias emocionales. El pueblo entero, porque parece existir una indiferencia generalizada por estos jóvenes, lo que puede reflejarse en su falta de empatía para con Carrie.

Esta adaptación aborda los dos primeros y se deshace un poco del tercero, pero creo que no los consigue aterrizar bien. Que mueve los eventos a esta época y en formato de serie para actualizar y profundizar en los personajes, pero que, aunque logra un despegue casi perfecto, no consigue que la bajada sea suave.

Aprecié que complejizara el tema del villano. Por una parte, la de Chris, la contraparte de la protagonista. Por otra, sus padres, y como sus circunstancias han criado a esta niña sin válvula de escape que solo espera explotar en alguien. Pero a Margaret White la ponen como una madre medio loca conservadora, pero no sin razones y lo peor es que sus puntos son tan válidos que de un capítulo para otro le tienen que cambiar el chip de qué quiere y por qué, pues de otra forma, no puede tener el final del libro que le toca, sin intentar ganárselo y ni siquiera de manos de quien debía asestar el golpe.

También me gustó como trató el tema de la burocracia escolar. No fue perfecta, pero creo que sí lo aborda un poco mejor que el típico “todos los profesores son unos imbéciles”. Porque te muestra profesores buenos, malos, directivos o consejeros que, aunque quieran solucionar las cosas, están atrapados entre reglas que no les permiten actuar como a veces uno quisiera. Y que también estos engranes del sistema son personas, con sus propios problemas y como esto afecta su labor, para bien y para mal.

Incluso puedo decir que Carrie es encantadora. Sí, no es la “Carrie del libro” pero le dan este entusiasmo por conocer el mundo, tan genuino y libre de prejuicios, que te gana y solo quieres protegerla. Es como Wirt, Dipper o alguno de los héroes de estos tiempos y eso no lo considero malo, pero sí me decepciona que no llevaran a su personaje más allá de eso, porque considero que justamente es aquí donde la serie falla estrepitosamente para lo peor, al quitarle su autonomía y su tragedia.

¿Que cómo hicieron esto? Pues con la inclusión de la amiga loca imaginaria. Y no quiero llamarla así, pero la misma serie se encarga de que eso sea lo único que recuerdes de ella, al ponerla en esta posición todopoderosa, con sus comentarios de “chica cool” y su sonrisita de sabelotodo, que siempre llega en el momento oportuno para Carrie. ¿Quién le enseña a usar sus poderes? La amiga loca imaginaria. ¿Quién la encuentra cuando se pierde? La amiga loca imaginaria. ¿Quién mata a los alumnos y profesores la noche del baile? La amiga loca imaginaria. ¿Quién acaba con Chris y Billy? La amiga loca imaginaria. ¿Quién la salva de la muerte después de que su casa se derrumbara? La amiga loca imaginaria. Carrie no hace nada. Carrie es siempre buena, siempre pura, siempre la víctima, siempre la que debe ser salvada.

¿Por qué esta Carrie no puede ser alguien con matices? Que es buena y que flaquea y que hace atrocidades, deseándolo o no. Fallando como un ícaro. Y que después, cuando sufres por todo lo que pasó, la veas resurgir hacia un nuevo futuro. Viéndola bailar cubierta de sangre, disfrutando del caos, porque es consciente de lo que hizo en el gimnasio y lo que le hizo a su madre, pero también se siente liberada.

El final pudo ser igual sin toda esa tontería de la amiga imaginaria (que no es imaginaria, ¡qué sorpresa!). Incluso pudo mantener la subtrama de la Escuela Xavier para jóvenes superdotados. Pudiste tener el pastel y comértelo también.

La serie iba por buen camino y solo se estrella porque no consigue dar ese golpe que era la tragedia de Carrie. Ella es reducida a alguien a quien solo le pasan las cosas. Y al final se salva y te quedas como: “¿fue un final bueno o malo? Pues fue un final y ya”.

Eso no debería ser así. Deberías sentirte feliz de que saliera viva, por fin libre de vivir la vida como quiere. Y que, al mismo tiempo, sintieras un poco de miedo porque es solo una joven con estos poderes extraordinarios, los cuales, junto con sus emociones de adolescente transicionando a la adultez, sacan lo mejor y peor de ella.

Espero que al menos el señor Stephen King haya quedado satisfecho con esta nueva adaptación, pero a Mike Flanagan, me gustaría preguntarle: ¿qué quería decirnos con ella, ¿cuál es su visión aquí? Es que no consigo verlo bien. Creo que intenta el “incluso los villanos tienen corazón” en varios personajes y el “un villano en una historia mal contada”, pero no se sienten correctos del todo y no para bien. No para la historia de la protagonista, de Carrie.

Sé que están planeadas más temporadas de esta serie y que, al parecer, este es el inicio de un StephenKingverse, conectando varias historias del autor. ¿Por eso esta adaptación se siente tan… meh? ¿tengo que esperar a la segunda o tercera temporada para ver la conclusión y que todo haga sentido? Las temporadas deberían funcionar por sí solas y creo que pudo llevar la historia por nuevos terrenos sin quitarle esta parte de tragedia que, al menos para mí, es la esencia de Carrie. La primera temporada pudo ser el capítulo uno de lo que pensábamos sería lo mismo de siempre de Carrieta White, para que en la segunda y tercera, se nos ofreciera algo nuevo, que pudo ser trágico también o tal vez no, y quizá el ver que por fin esta chica que ha sufrido de bullying desde 1974, puede tener su final feliz, ser el verdadero giro, el mensaje típico, pero de vez en cuando necesario de “no te rindas, hay luz al final del túnel”. Muy acorde a estos tiempos de querer que los bullies paguen por lo que hicieron y que al mismo tiempo las víctimas sean vistas como héroes. Que, en esencia, sí es lo que pasó en la serie, pero muy malogrado.

Pero, como siempre, esto es solo lo yo hubiera querido y lo que yo interpreté y puedo estar equivocado. Me decepcionó y me siento inconforme porque el director ha dicho cosas interesantes en obras pasadas. Porque la adaptación iba por buen camino… y de repente, solo se estrelló.